La Frontera del Duero se sitúa entre los siglos VIII y XI durante la Reconquista. Se trataba de una zona de contacto y conflicto en la que se alternaban periodos de guerra, razzias, campañas y repoblación. Este espacio fue una tierra de nadie entre el Reino de Asturias (luego León) al norte y Al-Ándalus al sur. Era una zona inestable con frecuentes incursiones militares musulmanas (aceifas) y cristianas (razzias). De ahí la proliferación en la zona de castillos y fortalezas militares.

Primera etapa: Almazán, Medinaceli y Sigüenza

Durante los días 26, 27 y 28 de mayo, un grupo de capitanes de la delegación de RAECY en Valencia recorrimos los pueblos más significativos de la Frontera del Duero.

Comenzamos con Almazán, donde apreciamos sus murallas, la Plaza Mayor y sus miradores sobre el Duero. Seguimos con Medinaceli, con su magnífica plaza mayor de la villa, el palacio ducal y su arco romano de triple arcada, acabando en el convento de Santa Isabel donde compramos unos deliciosos dulces a las monjas de clausura. Tras una comida reparadora en “El Aljibe” (muy recomendable), nos dirigimos al parador de Sigüenza, donde establecimos el puerto base. El parador está ubicado en una enorme fortaleza del siglo XII. Tras pasear por la plaza mayor, visitamos la impresionante catedral, donde entre otras cosas pudimos admirar el sepulcro del Doncel (D. Martín Vázquez de Arce).

Medinaceli

Medinaceli

Segunda etapa: Numancia y Calatañazor

Al día siguiente nos dirigimos hacia Garray para la visita guiada de las ruinas de Numancia, en el cerro de la Muela. En el “aula arqueológica” pudimos conocer el armamento, recreaciones de las murallas y campamentos, así como reconstrucciones, maquetas y audiovisuales.

A continuación, recalamos en Calatañazor, lo que nos trasladó directamente a la Edad Media, tal es el excelente estado de conservación de las casas e iglesias. Entre otras cosas vimos el busto de Almanzor (donde según la leyenda “perdió el tambor”) y los más esforzados del grupo se atrevieron a subir a las almenas del castillo.

Busto de Almanzor, en Catalañazor

Busto de Almanzor, en Catalañazor

Tercera etapa: El Burgo de Osma y Gormaz

La meta siguiente era el Burgo de Osma, que fue la expresión del poder religioso en la época medieval. En este lugar, a mediados del siglo décimo, las huestes cristianas dirigidas por el rey Ramiro II de León y el conde de Castilla Fernán González derrotaron al califa Abderramán III, un punto de inflexión en las guerras fronterizas. La actual catedral gótica se finalizó en 1361. En 1541 se fundó la Pontificia y Real Universidad de Santa Catalina (estilo renacentista tardío y primer barroco castellano), con un precioso claustro renacentista. Como en la actualidad pertenece a la red de Hostelerías Reales de Castilla y León, aprovechamos para tomar un refrigerio y disfrutar del entorno.

Burgo de Osma

Burgo de Osma

Finalizamos el día con la visita al castillo de Gormaz, la fortaleza califal europea más grande de su época con un perímetro amurallado de 1200 metros y 28 torres. Desde su situación tiene unas excelentes condiciones de visibilidad de las rutas de acceso hacia el norte y al río Duero, por lo que fue una de las posiciones estratégicas más codiciadas por musulmanes y cristianos durante los siglos IX y X, pasando definitivamente a manos cristianas en 1060, reconquistado por Fernando I de Castilla y León. El Cid fue alcaide de esa fortaleza.

Regreso al Reino de Valencia

Tras dos días sumergidos en la historia medieval de Castilla y León, pusimos rumbo al Reino de Valencia, donde llegamos a su capital felizmente el jueves 28 de mayo.